Valparaíso: Puerto de la Música

By | Febrero 28, 2017

Valparaíso es Capital Cultural, en parte, por la heterogeneidad de expresiones y estilos artísticos que en él conviven, entre ellos los musicales. Varias generaciones cruzan la actual escena musical porteña: las más antiguas, con la experiencia inherente que le dan los años sobre el escenario; las hoy emergentes, con la innovación de sus propuestas.

Por ello es que quisimos escoger e incluir en esta rítmica “raya para la suma” anual a diferentes agrupaciones, representativas justamente de aquella diversidad, y que dentro del espectro artístico dan vida al Valparaíso musical. Con ustedes, los lanzamientos de discos que este año tuvieron lugar en la ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Discos con Historia

El Valparaíso cuna de expresiones musicales varias no habría sido posible sin aquellas agrupaciones populares que animaron los eventos sociales de fines del siglo XIX y principios del XX, como lo hizo la filarmonía. Un acervo cultural que el 2006 se vio plasmado en el primer disco de la Estudiantina porteña Filarmónica Santa Cecilia, llamado “Mandolinas y Violines, Filarmónicas del puerto y la Pampa”.

Otro disco que se tradujo en una suerte de testimonio de un estilo de música muy arraigado en la región fue el homónimo lanzado por Puerto Celta en enero de 2006. Uno de los principales atractivos de esta nueva placa, es la incorporación de instrumentos de diversas zonas del país, los que le entregan un estilo que supera el sello de la música céltica tradicional.

Impacientes aires de blues

Dicen que, además de esfuerzo, para ver los sueños realizados o plasmados en un disco, dirán algunos, se requiere mucha paciencia. Pero no ilimitada entonaron este año la respetada cantautora Rosario Salas y Verónica Jara, quienes decidieron recorrer juntas el camino de la música con el nombre de “Paciencia Ltda”.

Del concierto “Aires de Blues”, grabado el 2004, nace este año el disco “Paciencia Ltda”. Un álbum de 10 temas que fusiona jazz latino, bossa, blues, con baladas de temáticas profundas y femeninas. Un disco en el que junto a su grupo, Verónica Jara (voz) y la experimentada cantautora, productora y manager viñamarina Rosario Salas, logran que “la banda suene afiatada y con una timbrística dura pero prolijamente ejecutada, con lo cual el disco se salva del tono blandengue tan propio del blues en castellano y de algunos referentes bluseros posmodernos, como Robert Cray o Botafogo…”, según el conocido crítico de Música Popular y Licenciado en literatura Fabio Salas Zúñiga.

Música del Mundo desde Valparaíso

Siguiendo con este recuento de fin de año, es el turno de hablar de la agrupación chileno-sueca Eslabón Perdido, quienes el pasado 8 de diciembre lanzaron en el Teatro Mauri, junto a su DVD, su segundo disco llamado “Mixturas”.

Este colectivo, donde participan algunos porteños, fue formado en 2003 en la Universidad de Música de Goteburg (Suecia) y se caracteriza por ser cultor del estilo “música del mundo” o “folk global”. Con ellos, este 2006 nos regaló una nueva y rica “Mixtura“ de música mapuche, folclor nórdico y asiático, y ritmos africanos.

Más que un lanzamiento, un despegue

Quienes también han hecho de la fusión uno de sus fuertes son los porteños de Umbría en Kalafate, quienes en mayo del 2006 lanzaron su segundo disco titulado Psicofolclor. Una interesante e innovadora propuesta que, según han planteado sus integrantes, nace de la mezcla de tres componentes: “el argumento ceremonial musical aborigen o trance, luego el rescate de algunos elementos de la tradición mestizo chilena, y la tecnología”.

Definitivamente una interesante propuesta de música con identidad territorial, que tiene entre sus referentes a la música mapuche o de pronto al huayno, así como a cantautores como Víctor Jara, Violeta Parra y Los Jaivas. En palabras del radiolocutor porteño Thelmo Aguilar: “Música para el delirio onírico”.

“Emergencia” rockera

Nuestro quinto invitado para este resumen anual de lanzamientos de discos ha sido incluido por el relevante rol que cumple en el fortalecimiento de las llamadas bandas emergentes. Nos referimos a las Escuelas de Rock, que en junio de 2006 lanzaron en este puerto nada menos que su disco número 11. Un trabajo realizado durante el 2005 en Valparaíso, Coyhaique y Santiago, cuyo resultado fue un compilado que lanza a la escena del “Rock Nacional Emergente” a 8 agrupaciones regionales.

Grabado en los estudios de El Huevo durante enero del 2006 y lanzado en la ex Cárcel porteña con presentaciones en vivo de sus protagonistas, el 11° Disco Escuelas de Rock nos trajo sonidos patagónicos con las bandas Sr. Kiltro y Avizmo (Coyhaique); el rock nortino de Elefante Blanco (Iquique); los acordes urbanos de Lilits, banda integrada sólo por chicas rockeras y Keko Yoma (ambas desde Santiago); y, por supuesto, el rock de la Quinta Región en los sonidos de las bandas Enemigo (La Ligua), Sugarganta (Quilpue) y Sub-Rock (Valparaíso).

”Viejos” Recargados

Y para el final hemos querido dejar a dos agrupaciones icono de esta Capital Cultural, como los son Los Afuerinos y Los Blue Splendor. Estos últimos, por haber demostrado a sus 43 años de existencia estar sumamente vigentes, especialmente si de aquellos formatos audiovisuales que hoy son inherentes al ámbito musical se trata. Y es que Los Blue Splendor, que junto con Los Jaivas y Congreso son uno de los grupos chilenos de mayor longevidad, lanzaron el pasado 24 de noviembre nada menos que su DVD. En él se registra un multitudinario concierto realizado en junio de 2005 en el Teatro Municipal de Valparaíso.

Por último, es el turno de Los Afuerinos quienes, con la participación especial de Palmenia Pizarro, lanzaron el disco Valparaíso, magia y sentimiento. Un regalo para este puerto donde se conjuga aquella cueca tocada con batería, bajo y piano que desde 1984 vienen cultivando Los Afuerinos, con los boleros y valses populares de la reconocida intérprete chilena Palmenia Pizarro.

Con estos gigantes de la música chilena y porteña finalizamos un recuento que intentó abarcar las diferentes propuestas que conviven en un Valparaíso donde, hace rato, ya reventó un tsumani cargado de música y letras. Que el 2007 venga con réplicas y una oleada gigante de nuevos lanzamientos es nuestro deseo.