Asomado desde el tradicional cerro Concepción, este mirador es una verdadera terraza que mira de manera incansable al horizonte del Océano Pacífico, y como marco al resto de Valparaíso. Por ello el Paseo Gervasoni se constituye uno de los lugares obligados al momento de visitar la ciudad.
El lugar es considerado uno de los más bellos para admirar las perspectivas que ofrece la bahía, el puerto y los demás cerros. A ello se suma la impresionante cercanía de la torre de Reloj Turri que le da el nombre a un conocido café- restaurante que se encuentra en un extremo del mismo paseo.
Asimismo, sus accesos son muy fáciles, pues se puede subir por el ascensor Concepción, el más antiguo de Valparaíso, fundado en 1906, o bien por el cerro, ingresando por la calle Templeman por el lado norte, o por un costado de la calle Papudo, antes de bajar hacia el pasaje Gálvez.
Caminando por su suelo de adoquines, se puede sentir la historia de este lugar, que está emplazado en lo que durante la Colonia fueron los terrenos del fuerte Colonial Concepción, en el año 1678, y que estaba destinado a la defensa de la bahía contra las incursiones piratas. No obstante se cuenta que de éste nunca se disparó un sólo tiro
Se estima que su nombre se debe al hecho de haber vivido allí Don Tomás Gervasoni, Cónsul Honorario de Italia en Valparaíso. Pero este no es el único italiano célebre del lugar, pues no se puede dejar de mencionar la Casa Mirador de Lukas, que es una casa museo que rinde homenaje a Renzo Pecchenino "Lukas", el gran periodista, dibujante y publicista que supo plasmar con su pincel y pluma la identidad y costumbres de los habitantes de Valparaíso.