Chile y Suecia tienen una estrecha vinculación, dada por el gran número de chilenos residentes en ese país. Prácticamente todos conocen a alguien o tienen algún familiar que vivió o sigue viviendo en el país escandinavo.
Por ello llama la atención que en todo el país apenas exista un establecimiento que desarrolle la característica gastronomía de Suecia. Afortunadamente ese lugar está en Valparaíso, para el deleite de los porteños y más de algún turista proveniente de esas lejanas tierras del norte, que encuentran en este fin del mundo un pedacito de sus tradiciones.
Se trata del restaurante Rincón Sueco, ubicado en Lautaro Rosas, una de las calles más hermosas del Cerro Alegre y en pleno corazón patrimonial del puerto, el que aparece como una alternativa distinta a la hora de elegir una cena.
UNA VERDADERA EXPERIENCIA GASTRONÓMICA
Inaugurado hace un poco más de tres años, este lugar es atendido por sus propios dueños, un matrimonio chileno-sueco que por mucho tiempo vivió en Suecia y que decidieron anclar finalmente en el puerto, en cierto sentido, con el afán de mostrar a los chilenos las bondades de la comida sueca.
Y es que se trata de un tipo de gastronomía bastante novedosa para lo que usualmente se acostumbra, pues su característica principal es mezclar alimentos fríos con caliente.
Asimismo, en lo que más se especializa la comida sueca es en los pescados y mariscos, y todo plato siempre va acompañado de una salsa en particular, cuestión que nunca se deja de lado pues es también algo muy característico de la comida escandinava.
Así, por ejemplo, los peces más utilizados son el salmón y el arenque, los que se pueden acompañar de una salsa de camarones y eneldo, además de ensaladas, pues esa es una más de las cualidades de la alimentación sueca, la gran cantidad de verduras que se utilizan al elaborar los alimentos.
Otros platos de la casa que se recomiendan son el Plankstek (carne a la tabla, lomo, puré, verduras y salsa), el Bakad Potatis (papas asadas con salsa de camarones), el Raksmorgas (base de migas, ensaladas, huevos, mayonesa y camarones) y el Kottbullar (albóndigas fritas de carne con salsa y agregado).
Además el Rincón Sueco ofrece toda un variedad en mariscos al wook, crepes, quiches, sandwiches y postres típicos suecos, como una tarta de manzana que se sirve caliente con un salsa fría de vainilla, o postres de frutillas y frambuesas calientes con helado, además de los mundialmente famosos waffles.
Por su parte, una vez allí, para amenizar la velada conviene probar el trago típico de esa nación europea, llamado Viking, que consiste en Vodka con Amaretto y jugo de naranja, o si se quiere para una fría tarde de invierno se puede pedir el café de la casa, consistente en un capuccino con Vodka Mandarin.
CASI COMO EN ESTOCOLMO
La infraestructura del lugar es muy amplia, con dos pisos de comedores, en una antigua casona del Cerro Alegre, decorada casi enteramente con cuadros de Estocolmo, la capital sueca, o pinturas con motivos vikingos, además de recuerdos en cada rincón rememoran al país del norte europeo.
El segundo piso es el más codiciado, por lo que se recomienda realizar una reservación previa, pues presenta una hermosa vista al mar, y una interesante mesa-cama. Se trata de la estructura de una antigua cama de fierro forjado que ha sido acondicionada como mesa, con una capacidad para seis personas, donde se puede compartir entre amigos una noche, disfrutando de un Viking y una de las tablas al estilo sueco que ofrece el restaurante, donde se mezclan quesos con frutas y verduras, mientras se escucha alguna típica melodía escandinava.
Asimismo se puede optar por instalarse en el pequeño balcón, lugar predilecto de los turistas extranjeros, quienes junto a gente de Santiago constituye en gran medida el público del Rincón Sueco, considerando que no hay otro lugar en el país donde se pueda comer comida sueca. Cabe destacar también que, para los extranjeros, en el lugar se habla inglés y por supuesto, sueco.
En cuanto a los precios, éstos varían, entre los $ 3.500 hasta los $ 6.000 pesos, y se estima que el precio aproximado por persona en una cena es de $ 8.000 pesos, donde además del contundente plato de fondo se incluye una copa de vino y un postre.
Vale la pena entonces conocer esta, para muchos, desconocida gastronomía, además que el Rincón Sueco contribuye a acrecentar el carácter cosmopolita de Valparaíso.