Para muchos el arte es una manera difícil y sacrificada de ganarse la vida, ya es común y cotidiano escuchar a los artistas y gestores culturales quejarse de la realidad que aqueja a nuestro país, por los diversos sistemas de financiamiento que existen para sobrevivir en el mundo del arte.
Dentro de esta cruda realidad, la Compañía Doutdes ha sabido convivir con está falta de apoyo y recursos,en el cual se ha transformado en el último tiempo, el famoso y vilipendiado Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, más conocido como Fondart.
Para conocer más sobre esta Compañía nos comunicamos con la Directora de Doutdes, quién además, es la gestora de un nuevo espacio cultural, la Sala Pascal 79 ubicada en el sector de la Iglesia La Matriz.
Karina llega puntualmente a la hora señalada, y de manera espontánea nos sumergimos en un tema, que sin lugar a dudas llama a la reflexión, no sólo de los gestores culturales , sino que nos demuestra que con un poco de imaginación tenacidad y sacrificio, la cultura puede tener su espacio, a pesar de lo despiadado que muchas veces suele ser el mercado.
¿Desde cuando se formaron como compañía?
La Compañía Doutdes se formó en Valparaíso en el año 2000 y en la actualidad llevamos 4 trabajos, destacando nuestra última obra” Amortajada” reciente ganadora de un Fondart en el año 2003.
¿Cuánta gente compone el elenco?
Como Compañía son 4 actores, Randy Palacios, Juan Ignacio Aravena, Gabriela Martina y Guillermo Astorga. Además para este montaje, contamos con la participación de varias personas, quienes han sido fundamentales en el desarrollo de este proyecto.
¿Cómo lo han hecho para mantenerse en escena, ya que el teatro no es una actividad que sea muy bien remunerada?
Nosotros no sobrevivimos de esto, cada uno trabaja en oficios completamente distintos a la actividad teatral, eso es lo que nos permite a nosotros dedicarnos al teatro y pagar el tiempo que nosotros invertimos en esto.
El actual montaje por ejemplo, está financiado con los dineros del Fondart, pero en los anteriores la plata ha salido de los bolsillos de los propios actores.
Esto siempre lo hemos visto como una inversión, porque sin los tres montajes anteriores, no creo que nos ganáramos el proyecto Fondart 2003, o sea el trabajo nos avala.
LA IDEA DE LA SALA PASCAL 79
Pero sin lugar a dudas, el funcionamiento de la sala Pascal 79 , es motivo de orgullo para Karina, quién junto a sus compañeros de tablas, gestionaron a pulso este espacio.
Al respecto Karina nos cuenta “el espacio físico es de la familia de una de la actrices, pero siempre el lugar nos sirvió para ensayar, aunque siempre existió la inquietud de tener un lugar propio y que fuera abierto al público”
Siempre estábamos mirando para el lado y no nos habíamos dado cuenta, que el mejor lugar era este, y decidimos empezar a trabajar para refaccionar el espacio y transformarlo en algo acorde a lo que es una sala de teatro.
¿Cómo lograron los recursos para refaccionar la Sala ?
Al ganar el Fondart, separamos un porcentaje de nuestros honorarios para armar la sala, ya que sin estos recursos no podíamos desarrollar el proyecto. En buenas cuenta dividimos un proyecto en dos .
¿Existe posibilidades de compartir la Sala , para que existiera una especie de circuito teatral?
Hace tiempo nos dimos cuenta que en Valparaíso no hay espacios para mostrar lo que se hace, no existen salas de teatro,- más allá del Mauri- , o del Municipal, por lo tanto, frente a esa carencia de espacios, nosotros decidimos habilitar esta sala, pero con la idea de compartirlo con quién la solicite.
Nosotros queremos que en “ Pascal 79” durante los 12 meses del año exista teatro o danza, ya que no es un espacio que tenga fines de lucro, no queremos hacer comercio de esto.
¿Cómo vez el desarrollo del teatro a nivel regional y las dificultades burocráticas que hay para obtener recursos?
Nosotros no podríamos haber hecho este proyecto sin un financiamiento Fondart, eso es lo que esperan todas las Compañías profesionales de Valparaíso, ya que es el único medio que tienen para financiar el montaje, el resto del tiempo, tienes que gestionar la obra para que sea vendible a colegios o instituciones.
Karina agrega "Las Salas de teatro son difícil de mantener, ya sea por una carencia de espacios, o por la nula asistencia de público , eso hace que cueste mucho vivir de esto . Creo que sólo se está subsistiendo con el tema teatral".
¿Cómo es la relación con las otras compañías que existen en Valparaíso. Hay competitividad entre ustedes?.
Pienso que el teatro en la región está un poco a la defensiva, me da la sensación que existe una especie de egoísmo, cuando se trata de compartir información, ojalá nadie se entere que existen recursos, ya que pueden presentar un proyecto más interesante que el mío y nos quedamos fuera y sin dinero.
Así transcurre la conversación, entre sueños y realidadades,la tarde se hace presente en las dependencias de la Fundación Valparaíso, pero luego de la entrevista quede con la sensación que el teatro porteño está creciendo, en una ciudad patrimonial y que dice ser la Capital cultural de Chile.