Entre los amigos de Manuel Sierralta abundaban los decoradores, arquitectos y diseñadores. Dentro de este mundo de creación sus estudios de programación y contabilidad evidentemente desentonaban.
Sin embargo, hace ya casi 5 años Manolo decidió darle un vuelco a su vida. Tomó lo mejor de cada uno de sus cercanos y fundó la primera galería de arte del Cerro Alegre “Cult-Art”.
Dar este paso no fue fácil, principalmente por la escasa ayuda que recibió especialmente de la Municipalidad, quienes ni siquiera accedieron a entregarle los datos de artistas regionales, por temor a que los pudiera molestar.
Con una gran dosis de persistencia y creatividad Manolo a través de Cult-Art nos entrega un espacio donde el arte, tanto nacional como local, puede llegar directamente a nuestros sentidos. Asegura que en un ambiente con buena música, exóticos olores y una buena conversación, la fotografía, pintura, escultura se disfrutan de mejor manera.
Quienes exponen en su galería son principalmente sus amistades o artistas que hayan “pasado su ojo crítico” y su gusto personal, pues a pesar de ser autodidacta, ya se considera poseedor de un “criterio artístico”
Mientras uno camina por los rincones de Cult-Art, Manolo se toma el tiempo para contar un poco de la historia de su galería, dedicando varios minutos para criticar la conducta poco contemplativa del hombre. Asegura que las galerías de arte principalmente de Viña del Mar tienen un interés netamente comercial, donde la única meta es vende la obra a un buen precio.
Negándose a reproducir esta lógica, Manolo pretende dar un espacio para la individualidad de los artistas, que puedan expresar sin problemas sus sensaciones, alejados de las exigencias del mercado.
Si proyectamos a Cult-Art en el tiempo, se pretende crear un café literario para que la gente sin problemas pueda ir solo a disfrutar de un buen café, ver arte y leer un libro, especialmente aquellos que traten el tema de crecimiento espiritual, entre ellos Cohello. ¡Pero ojo! sin poetas, pues considera que la poesía ya está saturada.
Al hablar con este gestor cultural, nos trasportamos hacia el pasado, pues no deja de llamar la atención la lógica de trueque que rige su vida. Sólo por dar un ejemplo ¿quién a estas alturas le paga a su dentista o contador con una obra de arte?.... Manolo. Asimismo los artistas exponen en la galería, únicamente a cambio de una obra elegida por él.
Es así como Cult-Art y su director aparte de entregarnos arte de manera creativa e interesante, nos dan una notable muestra de que el dinero no es la única manera de subsistir.