Desde fuera parece ser una típica casa porteña si no fuera por el letrero que anuncia la exposición. Al entrar soy recibida por un joven de no más de treinta años, quien amigablemente accede a contarme sobre su trabajo.
El lugar de exposición es también la casa de Rodrigo Santiagos, por lo que no resulta extraño el ambiente hogareño que se respira. En el pasillo encontramos únicamente pinturas retratando a nuestro Premio Nóbel y de paisajes característicos del puerto como ascensores y casas.
En muy buena onda me hace pasar a una sala amplia. Al momento de entrar me siento impactada por cada uno de sus trabajos. Los altos muros de la habitación están llenos de sus obras, las cuales además nos muestran toda su historia artística y las distintas disciplinas en las que ha incursionado, puntillismo, espatulado, pintura etc.
La explicación que Rodrigo le entrega a esta diversidad es justamente el nombre de esta sala de arte “Explorarte 570”, que responde a su constante búsqueda de expresión, recordando que el arte nos da una excelente oportunidad de reflexionar y cuestionarnos el mundo.
Este porteño nacido y criado en el Cerro Alegre, en la plenitud de su juventud estuvo interesado en ser laboratorista dental o analista de sistemas. Sin embargo, su interés por el arte lo convenció de arrendar una bella casa para mostrar de manera independiente sus obras.
A pesar de no ser la única galería de arte que podemos encontrar en el Cerro Alegre, Rodrigo ha sido capaz de crear un espacio que despierta el interés de una gran cantidad de público que constantemente lo visita, principalmente alumnos de una universidad cercana, quienes no escatiman en elogios frente a las obras, según me cuenta humildemente Rodrigo.
Las obras en su mayoría son creadas por Rodrigo, sin embargo, de vez en cuando nos podemos encontrar con trabajos de algunos de sus amigos. Pero la idea central es que en su propia casa y en un lugar especialmente destinado para ello, Rodrigo muestre a todos quienes quieran, su notable trabajo.
Mención honrosa: pintura que retrata a Jesús, seguida por el exhaustivo trabajo del puntillismo.