Cuando uno visita otra ciudad y anda cual turista perdido por las calles del lugar, da gracias a Dios de encontrar un lugar como Catalejo. En esta llamativa casa del Cerro Alegre encontramos a toda una familia preocupada de guiarnos para conocer realmente cada rincón del Puerto.
No se trata de hablar solamente de los museos o monumentos que diariamente conquistan a los turistas, sino, que también de ese patrimonio que engrandece a la cuidad y que nos hace aún más merecedores del nombramiento de Patrimonio de la Humanidad. No es sólo de conocer espacios físicos, sino también a las personas; el patrimonio intangible del puerto.
Hace un año que su director José Miguel Rojas, quiso ofrecer a los visitantes un lugar donde nos entreguen buenos datos de hospedajes, actividades culturales o un lugar entretenido para almorzar. Igualmente ofrece interesantes tours que incluyen caminatas por distintos cerros, pues como él mismo asegura, de esta manera se puede conocer realmente a La Joya del Pacífico, sus atractivos, su dinámica.
Junto con esto, Catalejo nos entrega un espacio tranquilo para usar Internet, llamar por teléfono o simplemente sentarse a disfrutar un jugo natural. Todo esto en un ambiente acogedor, donde en la mayoría de sus espacios encontramos fotografías, esculturas o pinturas de artistas locales.
Es así como “Catalejo” a pesar de tener problemas de financiamiento, pues la infraestructura, computadores y tecnología en general son insuficientes, igualmente sigue adelante.En este centro bien saben compensar, con una buena atención y un grato ambiente, la falta de infraestructura, la que pasa a ser sólo un detalle.