Este es uno de esos restaurantes clásicos para ocasiones especiales, celebraciones y para la gente con un muy buen gusto y que ama la elegancia. Y es que el nombre Turri no sólo remite a la conocida torre del reloj en la conjunción de las calles Prat y Cochrane en el plan de Valparaíso, pues es gran café restaurante es tan conocido como la torre que le diera su nombre y que lo acompaña incansablemente en el horizonte.
Inaugurado a fines de los 80’ este lugar posee amplios comedores y terrazas con vista al mar, donde se puede disfrutar, además de un café o un rico aperetivo, de una incomparable vista a la bahía de Valparaíso, pues se ubica un costado del paseo más emblemático de la ciudad, el Gervasoni.
Ello hace que su acceso sea muy fácil, por el ascensor Concepción a pie, o subiendo por Almirante Montt y tomando luego la calle Templeman en el cerro Concepción.
La casona donde se encuentra también tiene mucha historia, pues se construyó en el año 1860, a petición de la familia Amstrong. El año 1965 se salvó de una demolición pues se pretendía construir allí un edificio. Afortunadamente fue comprada por quien hoy es propietario del café, y en el año 1988 se abre como café, aprovechando los bellos paseos, ascensores y la arquitectura de el cerro donde se encuentra.
Con el tiempo se fue transformado en un gran restaurante internacional, donde hoy su especialidad por excelencia lo constituyen los pescados y mariscos, preparados de múltiples maneras, pero siempre con gran sofisticación. De esta forma, no se pueden dejar de probar dos platos que le han dado fama al Turri. Se trata del congrio Turri, pescado con salsa de queso, camarones y salsa de tomate; y el Congrio Bracheta, con camarones, nueces, salsa blanca y un toque de coñac.