Hay lugares que son definitivamente para celebrar una ocasión especial y deleitarse con platos de alta calidad y un gusto exquisito. El restaurante Portofino es uno de esos lugares, y aunque no tenga una larga tradición en Valparaíso, pues fue inaugurado hace apenas unos años, sí se ha ganado un espacio dentro del espectro gastronómico de la ciudad.
Con una privilegiada y espectacular vista del Océano Pacífico y en compañía del mismísimo dios de los mares, Poseidón, cuya representación preside el comedor principal del restaurante, es posible degustar los principales productos marinos de las bien provistas costas porteñas.
En cuanto a la oferta gastronómica, este restaurante se especializa en pescados y mariscos, pero con toque europeo dado por la fuerte tradición familiar procedente de Italia que posee.De esta forma en Portofino se ofrece desde un exquisito salmón salsa caviar, lenguados en salsa de ostiones, albacoras en mantequilla negra con alcaparras al jerez hasta un reponedor caldillo de congrio, entre otras muchas posibilidades.
Es este un verdadero desafío a los paladares más exigentes. Como es la impronta del mismo restaurante, el tesoro más apreciado de este puerto no consiste en un cofre de monedas de oro, sino un fino y apetitoso plato de mariscos surtidos acompañado de un hermoso salmón en reducción de cremas.
Sin duda algo irresistible, y donde el precio pasa a un segundo plano cuando lo que se privilegia es la excelencia en la comida y el servicio, pues Portofino es un restaurante completo, donde se ofrece además toda una variedad de comida internacional y una amplia carta de vinos y otros licores.
Asimismo, la difícil combinación de calidad gastronómica, vista inigualable y buena atención se logran conjugar en este restaurante. Se trata de una posibilidad distinta para los visitantes del puerto. Por otra parte, el local también ofrece un salón VIP, el que puede ser reservado y utilizado para otro tipo de eventos, como una amena reunión de negocios o sólo para el esparcimiento familiar.
Éste nuevo salón, al igual que el resto de los comedores del restaurante, posibilita una amplia visión de la costa donde se puede observar el alegre jugueteo de los lobos marinos y la actividad de las coloridas embarcaciones de los pescadores en la Caleta Portales.