No son muchos los estrenos de compañías capitalinas que se realizan en regiones, sin embargo, La Tempest Theatre decidió hacerlo con su montaje “La Ciudad Horizonte” que se presentó en Valparaíso el 31 de marzo.
Su director, Elías Cohen, formado en las artes escénicas en Europa y Oriente, aplica a los montajes de la compañía todo lo aprendido en sus viajes por el mundo, todo lo recogido de las personas con que se topó en su ruta interminable de viajero, concepto que él mismo distingue del de turista, pues es el viajero el que está abierto a aprender lo que las diferentes culturas le ofrecen.
¿Por qué deciden hacer el estreno en Valparaíso?
Porque con La Tempest estamos siempre probando dentro de la flexibilidad. Se dio la posibilidad de hacerlo acá y esto generó el llegar el mismo día, ver el espacio, y esa idea a mi me pareció muy desarticuladora del esquema También me pareció atractivo, porque con Valparaíso tengo una muy buena relación, y conozco a mucha gente que ha optado por la quinta región, entonces decidimos hacerlo acá para hacer el ejercicio de la descentralización.
¿Hay mucha centralización en el ámbito artístico?
Esta comenzando a descentrarse y creo que eso también corresponde a una flexiblilización en la mentalidad de la gente, en lo cultural, social y económico. Finalmente uno se da cuenta de que no todo está en la gran capital, hay que quitarle un poco la importancia a las capitales, creo que es un ejercicio muy sano. Es la idea de irse al mundo de los detalles, un país no está hecho en una capital, lo conforman todos sus puntos cardinales y creo que eso nos ha ido quedado mucho más claro. Ya no son sólo las grandes capitales las que contienen la cultura, sino que también las regiones que se vuelven más autónomas y enriquecidas.
¿Cómo nace la idea de hacer La Ciudad Horizonte?
Por temáticas que a mi se me repiten. Si bien el mundo esta cambiando hacia un eje más humanista en términos de lo que es la población, no pasa lo mismo a niveles de potencias. Siento que cada vez queda más claro quien es el enemigo. Hay unos cuantos que mueven el poder y en realidad ya el mundo se dio cuenta de que lo que están haciendo es nefasto. La Ciudad Horizonte trata ese tipo de temáticas, de instancias reflexivas en relación al conflicto del poder y de las guerras.
¿En qué se diferencia este montaje de la obra de los otros que se han hecho?
La Ciudad Horizonte es una adaptación de Adel Hakim del Ejecutor 14 que es un monólogo, es prácticamente narrativo. Lo que hice fue agregar otro personaje, la situación dramática se comparte, pero se respeta la identidad de un personaje esencial, que finalmente es el que relata, hace su mapa mental de la situación terrible que vive donde tiene recuerdos fuertísimos y una pérdida muy dolorosa, la de Novia, su mujer. A la vez hay un concepto que lo trabajo con La Tempest y que tiene su origen en el teatro tradicional del Japón, se trata de un personaje que no tiene un valor dramático pero que esta siempre en escena y ayuda a los actores a que la acción dramática acontezca.
¿Cómo se conforma La Tempest?
Nació en el 97 en Dinamarca, los fundadores fuimos Thomas Bentin y yo. Estábamos terminando nuestros estudios en la Escuela de Artes Escénicas que tiene una tendencia hacia el teatro físico y visual y comenzamos allá. Hicimos un primer espectáculo con el cual recorrimos el norte de Europa y finalmente yo quise volver a Chile. Acá se ha ido incorporando gente, Thomas Bentin vino, yo viví algunos años en India y la compañía también se trasladó para allá. Podríamos decir que La Tempest tiene algunos núcleos fijos, pero a veces se entra, se achica.
¿Qué influencias tiene la compañía?
Tiene influencias fuertes del teatro físico y visual, básicamente europeo, y en lo personal tengo influencias del teatro oriental, tanto japonés como indio, pero no se ve en términos estéticos, es más bien conceptual, en el sentido de la precisión, de las dinámicas, de las filosofías que rodean al actor, todo eso conlleva a un tipo de teatro.
¿Tratan generalmente las mismas temáticas?
No siempre, sí hay algo con el poder que a mi me da muchas vueltas porque pienso que siempre el ser humano ejerce poder de una u otra manera y muchas veces de forma inconsciente, incluso en la pareja hay ejercicios de poder. Pero tenemos mucho de laboratorio, de investigar y de probar, incluso con dramaturgias que son netamente inconscientes, por ejemplo cuando uno dice “te amo tanto que te quiero dentro de mí”, entonces nosotros pensamos ¿cómo sería eso?, ¿cómo sería en imagen? o ¿cómo se desarrollaría una acción de alguien que está pensando en eso? y ¿cómo llegamos a generar una imagen que de alguna manera sea eso?. Entonces en ese sentido tratamos de buscar y probar.
¿Cuál es tu opinión acerca de las temáticas que trata en general el teatro chileno?
El familión del teatro comercial son obras que tienen cierto tipo, son grandes éxitos desde Broadway o Manhattan y acá compran los derechos para asegurar el éxito, pero creo que ahora la actividad teatral ha crecido enormemente, hay muchos teatristas, quizá una sobrepoblación, entonces hay gente que vuelve a los clásicos con una visión y hay gente que está tomando a autores contemporáneos de vanguardia.
¿Cómo ves en general la escena artística nacional, crees que es saludable, tiene todo lo que debiese tener?
Es saludable en la medida que hay diversidad, lo que no me parece saludable es que se han generado demasiados grupos cerrados que critican y desmerecen y siento que desde ahí a veces se genera un marco poco solidario, muy pocos teatristas van a ver las obras de sus hermanos teatristas para luego generar un comentario o crítica sana, sino que todo es desmerecido, todo pudo haber sido mejor, eso a mi me aburre mucho.
¿Qué opinas de la escena artística de Valparaíso?
Creo que Valparaíso y Concepción son ejes muy importantes de lo que es el teatro. A Valparaíso llega más gente de todos lados, llega más gente de Santiago con sus inquietudes que vienen a ver. Pero creo que la noción de pagar entradas en Valparaíso todavía cuesta mucho.
¿Crees que en Chile hay suficiente apoyo al arte por parte de las instituciones de gobierno y privadas?
El gobierno esta empezando a hacer lo que puede paso a paso y de manera muy saludable, lo que falta es incorporar más a los privados, la empresa privada no apuesta a lo cultural sino que apuesta más al espectáculo, al sentido espectacular de la aparente cultura, pero finalmente es para que sus mismos socios o gerentes vayan y tengan un buen rato, eso no es hacer cultura.
¿Debería haber más espacio para el arte en los medios de comunicación?
Sin lugar a dudas. Creo que a veces todavía va todo muy ligado al marketing que se está volviendo más feroz y metemos todo en el mismo saco, eso es complejo, genera confusión y juicios de cultura donde en realidad esta todo mezclado, cultura, farándula y espectáculo, entonces a alguien que quiere informarse y dar una opinión no le muestran bien que trabajo va hacia cuales líneas.
¿Cuál es la importancia para ti de enseñar?
En realidad yo creo que la pedagogía es quizá uno de los hechos con más posibilidades o con más poesía que pueda haber en términos de cualquier relación, la pedagogía es la instancia para compartir, para reflexionar, para investigar, para crecer, y además en términos teatrales yo creo que en la pedagogía o en un espacio cerrado probando pasan las cosas más maravillosas, ahí esta la semilla de lo que es la magia del teatro.
¿Crees que en las escuelas de teatro hay espacio para manifestaciones artísticas alternativas?
Creo que cada vez más, las propuestas realistas han ido desencajándose, nos damos cuenta de que la vida no es así, de que tenemos una multiplicidad de capacidades de percepción de estímulos. Casi todos los profesores dentro de las escuelas están con su propia sed, investigando y finalmente la escuela es una excusa para eso y pienso que se da ese espacio.
¿Hay una flexibilidad en las mallas curriculares?
La malla curricular chilena en términos de la formación teatral todavía es bastante formal, pero lo que pasa en la realidad es distinto a lo que la malla plantea y ese es uno de los grandes conflictos. Hay que replantear la malla y que hay que actualizarla absolutamente.