Se viene el IV Festival Internacional de Música Inmigrante de Valparaíso, y con él el arribo al puerto de una interesante propuesta musical colombiana: “La Montaña Gris”. Una banda que desde sus inicios, en 2001, se ha caracterizado por la difusión del folclore del norte de Europa comúnmente conocido como música celta.
Escuchar “La Montaña Gris” es viajar en el tiempo a través de la imaginación. Es, en definitiva, trasladarse, a aquel tiempo donde nos existía la diferencia entre lo real y lo fantástico. Minotauros, dragones, cíclopes, dioses, elfos, duendes y hadas habitaban todos los rincones de lo que hoy llamamos mundo. Piratas, bandidos, caballeros, reinas, trasgos, orcos y princesas se mezclaban entre sí generando historias y hazañas dignas de ser contadas por las generaciones venideras.
Parte de dichas generaciones son entonces los integrantes de “La Montaña Gris”, estudiosos del folclore del mundo que consideran la música celta como uno de los folclores que permitieron el desarrollo de la música en occidente y en América. Mas no sólo eso: para ellos dicho folclore “es un legado que desde la antigüedad, los duendes, las hadas y todos aquellos personajes que conocemos como representantes de la fantasía, dejaron para alimentar la alegría de los humanos”. La música celta provoca, en sus oyentes, la sensación de lo mítico y abre las puertas de la imaginación.
Viajes por el mundo
Chile, Argentina, Brasil y Ecuador, ya han sabido de este viaje hacia otras realidades, presentaciones en las que “La Montaña Gris” ha conseguido alcanzar un posicionamiento y un reconocimiento importante en el medio de la Música Celta en Latinoamérica.
Hasta el momento han desarrollado cuatro montajes, cada uno con un repertorio diferente: “Los Cuatro Acertijos de Ceferjúlizblo”, “La Navidad en La Fantasía”, “Música para La Noche” y “Corazón que no muere…corazón valiente. Canciones celtas de amor y muerte”.
Su primer trabajo discográfico, “Canto Primio”, da a conocer sus mejores canciones, cantadas en Inglés, Español y Lengua Primia, idioma que actualmente se habla en La Montaña Gris y en “El Regazo de la Caramañola”, esta banda nos invita a hacer una pausa en el camino y a relajarnos.
Esa misma invitación se extiende a todos quienes quieran asistir este domingo 8 de octubre al IV Festival Internacional de Música Inmigrante de Valparaíso y soñar en vivo con estos estudiosos de la música del mundo. Una ocasión en que los oyentes podrán escapar de su estresante realidad, para escalar a través de los sonidos celtas a aquella Montaña Gris donde actualmente habitan todos aquellos seres que pertenecen a la palabra y sus otras realidades. A ese lugar donde llegaron escapando de la razón, de la lógica y de la demostración. A La Montaña Gris que es, en definitiva, el reino de las esencias.