Vivían de la caza y la recolección, se organizaban en linajes, practicaban ritos funerarios y ceremonias de iniciación. Eran los Selk'nam, más conocidos como Onas, pueblos indígenas que habitaban Tierra del Fuego y que en el último cuarto del siglo XX terminaron por extinguirse. Hoy, lo que se sabe de ellos está en los libros, y su vida en el sur de Chile parece un capítulo nebuloso de la historia. Pero no todo está en el olvido, pues todavía hay alguien que puede dar testimonio de esta cultura desaparecida, alguien que tuvo el privilegio de convivir con ellos. Ella es Anne Chapman.
La antropóloga franco-norteamericana lo dejó todo y se internó en los recónditos parajes de Tierra del Fuego para conocer a los pueblos originarios. Esa aventura es la que está retratada en la exposición "Testigo del Fin de un Mundo", que cuenta con 56 fotografías de Chapman y del austriaco Martin Gusinde, además de otras captadas por Carlos Gallardo, el Padre Alberto María de Agostini, Lucas Bridges, Fernand Lahille, así como por misiones científicas en la zona y autores anónimos.
Además, se exhibirá el documental "Los Onas: vida y muerte en Tierra del Fuego", con guión de Chapman y dirigido por la antropóloga argentina Ana María Montes. La muestra está ambientada con los cantos de la fallecida chamana Lola Kiepkja, registrados por la propia Chapman.